
Los antecedentes más remotos del juego se pueden situar alrededor del año
200 a.C. durante la dinastía Han en China. Su juego se llamaba
tsu chu (tsu significa aproximadamente ‘dar patadas’ y chu
denota una bola hecha de cuero relleno). Incluso los emperadores chinos tomaron
parte en el juego. Los griegos y los romanos tuvieron una gran variedad de
juegos de pelota (como el episkuros y el harpastum) y algunos
probablemente serían tanto para jugar con las manos como con los pies. En el
siglo VII los japoneses tuvieron una forma de fútbol llamada kemari. En
el siglo XIV se disputaba en Florencia un juego llamado calcio (giuoco
del calcio, ‘juego de la patada’), que se jugaba por equipos de 27 jugadores
con seis árbitros. Este juego permitía usar tanto las manos como los pies.
No es sino hasta el siglo XII que se encuentran evidencias de algún tipo de
fútbol practicado en Inglaterra. En la edad media se conocieron
varios tipos. Básicamente era un fútbol que tenía lugar entre facciones o grupos
rivales en villas y ciudades y también entre pueblos y parroquias. Tomaban parte
una gran cantidad de jugadores y las porterías podían estar separadas más de un
kilómetro. Estos juegos, que a menudo eran violentos y peligrosos, estaban
asociados especialmente con el Carnaval y se llamaron fútbol de carnaval.
Algunos de estos juegos sobrevivieron en Inglaterra hasta bien entrado el siglo
XX. Una sucesión de edictos reales de reyes ingleses llevaron a la supresión del
fútbol. De hecho, estos juegos florecieron durante los periodos Tudor y
Estuardo. Oliver Cromwell intentó ponerles freno, pero con la Restauración y el
reinado de Carlos II pronto se rehabilitaron. En el siglo XVIII era popular en
las escuelas públicas inglesas, pero aún comprendía muchos jugadores por bando.
Unas cuantas escuelas públicas desarrollaron una forma más organizada que ha
sobrevivido en Eton (Eton wall game, Eton field game), Harrow
(Harrow football) y Winchester (Winchester football).
En 1846 se realizó el primer intento serio de establecer un reglamento. Fue
promovido por H. de Winton y J. C. Thring en la Universidad de
Cambridge, que prepararon un encuentro entre representantes de las
escuelas públicas más importantes para intentar crear un juego de reglas
estandarizado. Llegaron a un acuerdo y formularon diez, conocidas como ‘las
reglas de Cambridge’ y que Thring describió como ‘el juego sencillo’.
En 1855 se fundó el Sheffield Football Club, el club más antiguo del mundo, y en
1862 comenzó a existir el Notts County, el club de liga más antiguo del mundo.
En octubre de 1863 se fundó la Fútbol Asociación (FA) en la Taberna Freemasons,
en la calle Great Queen de Londres. La idea de una Copa de Fútbol Asociación fue
del secretario de la FA, Charles Alcock, quien propuso sus planes en una reunión
a la que asistieron doce clubes en octubre de 1871. Participaron quince clubes
en la primera competición en 1872, que fue ganada por los Wanderers, que
batieron a los Royal Engineers. Hasta 1892, casi todas las finales se celebraron
en Kennington Oval (Londres), que es más conocido por el críquet. Hasta 1883,
todos los ganadores fueron clubes de aficionados. Los Wanderers ganaron seis
veces; los Old Etonians ganaron dos veces y fueron segundos en seis ocasiones.
También en 1872 se celebró el primer partido internacional (entre Inglaterra y
Escocia), y en 1878 se celebró el primer partido con luz eléctrica.
A finales de la década de 1870, comenzó una larga, y a veces mordaz, disputa
sobre los pros y los contras del profesionalismo y si los jugadores debían o no
ser pagados con dinero como compensación por los salarios perdidos al tomar
parte en un partido. En 1885 se legalizó por fin el profesionalismo, pero la
discusión continuó durante años y afectó a otros países. Otro evento importante
fue la creación de la Liga de Fútbol en 1888; ésta se convirtió en un modelo
para otros países que posteriormente la imitaron.
Esta adopción se desarrolló con rapidez en Europa y muchas otras partes del
mundo a finales del siglo XIX. Los soldados británicos, así como los marineros,
funcionarios de las colonias, hombres de negocios, ingenieros y maestros
exportaron el juego a través del mundo, como hicieron con el críquet y otros
juegos y deportes. La pauta fue la misma. Mostraban una pelota, comenzaban a
jugar y luego invitaban a los locales a unírseles.
En Viena había una gran colonia británica que fue la responsable de la creación
del primer club de fútbol de Viena y del Club de Fútbol y Críquet de Viena, del
que derivó el FK de Austria. El austriaco Hugo Meisl, un miembro del Club de
Críquet de Viena y secretario de la FA de Austria (fundada en 1904), tuvo una
gran influencia en el desarrollo del fútbol en Europa y fue el principal
impulsor de la Copa Mitropa (el prototipo de los eventos europeos de club
modernos) y de las competiciones de la Copa de Naciones. Dinamarca fue otro de
los países europeos que comenzó pronto a practicar el juego. En 1879 había un
club inglés de fútbol en Copenhague y la FA danesa se fundó en 1889. Los
residentes ingleses en Italia fundaron el Club de Fútbol y Críquet de Génova, y
el Génova (1892) es el club más antiguo de la liga italiana; la FA italiana se
creó en 1898. En Hungría, el juego comenzó en la década de 1890 (la FA se fundó
en 1901) y en el primer equipo húngaro había dos jugadores ingleses. En Alemania
y los Países Bajos, el juego arraigó hacia 1900 (cuando se fundó la FA alemana).
Hacia 1908 había 96 clubes holandeses. La FA holandesa se fundó en 1889. En
1887, dos propietarios ingleses de hilanderías, los hermanos Charnock,
introdujeron el fútbol en Rusia cerca de Moscú. A finales de la década de 1890,
la Liga de Moscú estaba funcionando.
A principios del siglo XX, el juego estaba extendido por toda Europa y la
mayoría de los países habían formado su asociación de fútbol: Bélgica (1885),
Checoslovaquia (1901), Finlandia (1907), Luxemburgo (1908), Noruega (1902),
Portugal (1941), Rumania (1908), España (1913), Suecia (1904) y Suiza (1895).
En Sudamérica, los marineros británicos jugaron al fútbol en Brasil en la década
de 1870, pero su principal impulsor fue Charles Miller, hijo de unos emigrantes
ingleses. Animó a los trabajadores ingleses residentes a formar clubes (algunos
ya existían para el críquet). El primer club importante brasileño fue el
Associação Atlética Mackenzie en São Paulo. En Argentina, el juego fue
introducido por los residentes ingleses en Buenos Aires, y la AFA se fundó en
1891. Sin embargo, arraigó con cierta lentitud y al final fueron los emigrantes
italianos los que hicieron popular el juego. Chile formó su federación en 1895,
Uruguay en 1900 y Paraguay en 1906. La influencia británica en Sudamérica es
evidente en los nombres de algunos clubes: Corinthians en Brasil, Everton y
Rangers en Chile, Liverpool y Wanderers en Uruguay, River Plate y Newell’s Old
Boys en Argentina.

Hasta hace poco y con motivo de la celebración de la Copa del Mundo de 1994, los
Estados Unidos no han sido asociados a menudo con el fútbol, pero se ha jugado
allí desde casi los comienzos. El club Oneida de Boston se fundó en 1862 y la
selección nacional alcanzó las semifinales en la Copa del Mundo de 1930. En
África el movimiento colonial británico jugó un gran papel en la introducción
del fútbol, pero se desarrolló más despacio que en el continente, mientras que
en Canadá y Australia sólo en los últimos años se ha hecho popular.
En 1904 se fundó en París el órgano rector mundial, la Federación Internacional
de Fútbol Asociación (FIFA). Entre las dos guerras mundiales comenzó a
practicarse en otros muchos países y después de la II Guerra Mundial muchos
países del Tercer Mundo también lo hicieron. En 1992, la FIFA tenía 179
miembros.






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